Una portada clara
Debe responder rápido a quién es la empresa, qué hace y qué puede hacer el visitante a continuación.
No todas las empresas necesitan las mismas páginas. La propuesta se adapta al negocio, pero hay una base común.
Debe responder rápido a quién es la empresa, qué hace y qué puede hacer el visitante a continuación.
Servicios, carta, catálogo, instalaciones, preguntas, presupuesto o reservas. Solo lo que tenga sentido.
La web se adapta al teléfono desde el principio, porque muchos clientes llegarán desde ahí.
Si para presupuestar necesita una dirección, fotos o un modelo concreto, el formulario debe pedirlo.
Explicamos el negocio sin llenar la web de “soluciones 360º”, “sinergias” o palabras vacías.
Títulos y estructura que ayudan a Google a entender de qué trata cada página.
Horarios, teléfonos, fotos, precios o datos dudosos no se dan por buenos sin revisar.
Intentamos evitar sistemas más complicados de lo necesario. La tecnología debe servir al negocio.
Correo profesional, reservas, pagos, tienda, agenda, automatizaciones o conexión con otras herramientas pueden añadirse después de entender el proceso real.
No intentamos vender todo de golpe. La primera web debe resolver primero lo esencial.